Hábitat y vivienda digna
Hábitat y vivienda digna. Garantizar el derecho de las mujeres a vivir en cualquier parte de la ciudad de Bogotá

El turismo comunitario se ha consolidado como una alternativa que fortalece la identidad cultural y la economía local. No se trata únicamente de visitar un lugar, sino de vivir la experiencia de las comunidades, conocer sus historias, tradiciones y formas de organización.
En este proceso, las economías populares juegan un papel fundamental: son las que sostienen la vida cotidiana en los territorios, desde la gastronomía tradicional hasta la producción artesanal, pasando por servicios locales que reflejan la creatividad y resiliencia de las comunidades.
El encuentro entre turismo comunitario y economías populares abre caminos hacia un desarrollo más justo y sostenible. Permite que los beneficios del turismo lleguen directamente a las familias y colectivos, promoviendo la inclusión social y el respeto por el patrimonio cultural.
📌 Apostar por el turismo comunitario es reconocer que los territorios no son solo destinos, sino espacios vivos donde las comunidades son protagonistas y guardianas de su riqueza cultural y natural.
Hábitat y vivienda digna. Garantizar el derecho de las mujeres a vivir en cualquier parte de la ciudad de Bogotá
Paz y convivencia con equidad de género. En el marco del enfoque diferencial de género, se busca prevenir, atender y reconocer situaciones que afectan la calidad de vida de las mujeres en el contexto del conflicto interno armado que afronta el país, así como restablecer y garantizar los derechos de las mujeres víctimas del desplazamiento forzado;...
La educación es un bien público y un derecho fundamental. En este sentido, es responsabilidad del Estado garantizar que las mujeres independientemente de su ciclo vital, accedan a una educación de calidad, relevante, pertinente y no sexista, para su realización plena como persona.