La comunidad se reúne para celebrar la bebida ancestral que
guarda en su espuma la memoria de los abuelos: la chicha. El aire se llena de música
de tambores y flautas, mientras los aromas de mazorcas asadas y panes de maíz
despiertan la nostalgia de lo propio.
El festival de la chicha el maíz y la dicha, no es solo una
fiesta, es un puente entre tiempos. Los mayores cuentan cómo la chicha fue
símbolo de unión y resistencia, mientras los jóvenes la reinventan en danzas y
cantos que mezclan tradición con modernidad. Cada sorbo es un homenaje a la
tierra fértil, a la semilla que germina y al trabajo colectivo que convierte el
maíz en alimento y en alegría compartida.
La dicha se manifiesta en las risas, en los juegos, en los
colores de las artesanías que adornan las calles. Es un recordatorio de que la
cultura vive en lo cotidiano, en la mesa compartida, en la música que no se
olvida. El festival se convierte así en un ritual de gratitud: por la
abundancia del maíz, por la dulzura de la chicha y por la dicha de las
chicheras y chicheros y estar juntos, celebrando la identidad que nos une.
Agradecimientos a toda nuestra audiencia de la Emisora www.
urdimbre.co nos despedimos no sin
antes desearles días bonitos, bendecidos llenos de armonía, paz, tranquilidad y mucho amor. Hasta una próxima
ocasión.