Hábitat y vivienda digna
Hábitat y vivienda digna. Garantizar el derecho de las mujeres a vivir en cualquier parte de la ciudad de Bogotá


Celebración de la diversidad femenina. Aquí compartimos relatos de lucha, de arte, de ciencia, de vida cotidiana; porque cada mujer es un hilo que fortalece el tejido social.
Urdimbre es más que una emisora: es un puente entre generaciones, un lugar donde la palabra se convierte en fuerza y la música en compañía. Escúchanos, participa y haz parte de esta trama que nos une. Porque juntas, nuestras voces resuenan más fuerte.
Los derechos de las mujeres son derechos humanos. No son concesiones, no son favores: son conquistas que deben respetarse y protegerse cada día.
En Urdimbre recordamos que las mujeres tienen derecho a decidir sobre sus cuerpos, a participar en la vida política, a recibir educación de calidad, a trabajar en condiciones dignas y a vivir libres de violencias.
Defender los derechos de las mujeres es defender la justicia, la igualdad y la democracia. Es reconocer que, sin la voz y la fuerza de las mujeres, el mundo está incompleto.
Aquí tejemos conciencia y esperanza, porque sabemos que cada derecho conquistado abre camino a nuevas generaciones. Los derechos de las mujeres no se negocian: se ejercen, se celebran y se defienden.
Agradecimientos a toda nuestra audiencia de la Emisora www. urdimbre.co nos despedimos no sin antes desearles días bonitos y bendecidos llenos de armonía paz, tranquilidad, abundancia y mucho amor. Hasta una próxima ocasión
Hábitat y vivienda digna. Garantizar el derecho de las mujeres a vivir en cualquier parte de la ciudad de Bogotá
Paz y convivencia con equidad de género. En el marco del enfoque diferencial de género, se busca prevenir, atender y reconocer situaciones que afectan la calidad de vida de las mujeres en el contexto del conflicto interno armado que afronta el país, así como restablecer y garantizar los derechos de las mujeres víctimas del desplazamiento forzado;...
La educación es un bien público y un derecho fundamental. En este sentido, es responsabilidad del Estado garantizar que las mujeres independientemente de su ciclo vital, accedan a una educación de calidad, relevante, pertinente y no sexista, para su realización plena como persona.