Más de 6.800 niños, niñas, adolescentes y jóvenes de Sonidos para la Construcción de Paz, PSCP, del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes en alianza con la Universidad Industrial de Santander, UIS, participaron en el segundo ciclo de muestras artísticas de pequeño y mediano formato en 41 establecimientos educativos y tres municipios...
La Leyenda del Río Eterno

Hace mucho tiempo, cuando la tierra aún aprendía a respirar, los hombres olvidaron que el agua era sagrada. Construyeron ciudades que devoraban ríos, talaron bosques que guardaban manantiales y ensuciaron las fuentes que les daban vida.
El espíritu del agua, una mujer de cabellos líquidos llamada Yara, se entristeció. Ella había nacido del primer rocío y había acompañado a los pueblos desde el inicio de los tiempos. Pero al ver cómo la despreciaban, decidió retirarse a lo más profundo de la montaña.
Sin agua, los campos se secaron, los animales murieron y los hombres comenzaron a pelear por cada gota. El mundo se volvió árido y silencioso.
En medio de la desesperación, una joven llamada Amaya —la única que aún escuchaba los susurros del río emprendió un viaje hacia la montaña. Caminó durante días, guiada por el sonido tenue de una corriente escondida. Al llegar, encontró a Yara llorando, y sus lágrimas formaban un lago cristalino.
Amaya se arrodilló y dijo: Madre del agua, perdona a los hombres. Hemos olvidado tu valor, pero yo prometo recordar y enseñar que cada gota es vida.
Yara miró a la joven y vio sinceridad en sus ojos. Entonces le entregó un cántaro mágico: Este cántaro llevará mi esencia. Si tu pueblo aprende a cuidarlo, yo volveré a fluir por la tierra. Pero si vuelven a traicionarme, me retiraré para siempre.
Amaya regresó con el cántaro y enseñó a su pueblo a honrar el agua: a no desperdiciarla, a mantenerla limpia, a agradecer cada lluvia. Poco a poco, los ríos volvieron a cantar y la tierra reverdeció.
Desde entonces, los ancianos cuentan que el agua nunca se fue del todo, pero que aún escucha. Y si alguna vez los hombres vuelven a olvidarla, Yara se retirará otra vez, y el mundo quedará seco como un desierto eterno.
Esta leyenda convierte al agua en madre protectora y juez, con un pacto que depende del respeto humano.
Agradecimientos a toda nuestra audiencia de la Emisora www. urdimbre.co nos despedimos no sin antes deseamos días bonitos y bendecidos llenos de armonía paz y tranquilidad y mucho amor. Hasta una próxima ocasión
El programa presidencial Sonidos para la Construcción de Paz conoció testimonios de un grupo de personas privadas de la libertad del Establecimiento Penitenciario de Mediana Seguridad y Carcelario de Leticia, quienes recobran su esperanza de vida y de amor por sus raíces étnicas mediante las artes y las culturas.
Entre uno de los programas insignia del proyecto Sonidos para la Construcción de Paz está el impulso a las estudiantinas regionales, que revitalizan géneros tradicionales de la música andina y se convierten en un símbolo de reconciliación y convivencia. Estas agrupaciones, que combinan tradición y excelencia musical, han sido revitalizadas gracias...





